Ir a la página de inicio
17 de Agosto de 2018
Ícono de última actualización  Última actualización 3 de Agosto de 2018
buscador
Buscar
Ir a los contenidos

Actualidad

17-08-2018

El ICASST alerta sobre las altas temperaturas y las olas de calor

 

Además de tener en cuenta lo establecido en el RD 486/1997 sobre lugares de trabajo, y las consideraciones oportunas en trabajos en interiores donde existan fuentes de calor, es preciso recordar que particularmente en trabajos en el exterior el calor procedente del sol ha de valorarse de cara al riesgo por estrés térmico.

 

Durante el verano, y especialmente en días como los actuales en que está previsto una ola de calor, algunos de los factores de riesgo a tomar en consideración son:

 

  • En el lugar de trabajo:

    • Altas temperaturas y humedades relativas.

    • Fuentes de calor radiante, por convección o conducción.

    • Tipo de ventilación, que en caso de ser adecuada disminuye la sensación de calor.

    • Exposición directa a los rayos solares.

  • Relacionados con la actividad:

    • Trabajo físico intenso.

    • Tipo de ropa y equipos de protección (que no facilitan la transpiración)

    • Posibilidad o no de hidratación (debido al tipo de entorno o a la disponibilidad de agua, por ejemplo).

    • Posibilidad de realizar pausas adaptadas a este contexto (más largas y frecuentes de lo habitual).

  • Relacionados con el trabajador:

    • Pérdida de aclimatación.

    • Estado físico y de salud.

    • Capacidad de realizar esfuerzos físicos intensos.

    • Posible ingesta de medicamentos tales como antidepresivos, antihistamínicos o diuréticos); consumo de otras sustancias (alcohol, cafeína…).

    • Las medidas preventivas deberán establecerse de acuerdo a los riesgos presentes en cada caso, si bien algunos de los aspectos más generales que pueden contribuir a la disminución y/o control del riesgo son:

  • Medidas relacionadas con el entorno de trabajo y procedimientos:

    • Asegurar un adecuado grado de climatización y/o ventilación. Uso de persianas, toldos y otros elementos que limiten la subida de la temperatura en el interior de los centros de trabajo.

    • Apantallamientos o aislamientos frente a las fuentes internas de radiación térmica.

    • Limitar las tareas con mayores requerimientos de carga física, teniendo en cuenta el tiempo de exposición a los mismos. Planificación de estas actividades en las horas de menos calor.

    • Aumentar la frecuencia de las pausas de recuperación, posibilitando que el trabajador gestione, en la medida de lo posible, su ritmo de trabajo.

    • Habilitar zonas de sombra y/o con aire acondicionado.

    • Promover el trabajo en equipo, permitiendo así detectar la sobrecarga térmica.

    • Informar y formar a los trabajadores sobre los riesgos relacionados con el estrés térmico, los factores de riesgo y las medidas preventivas, instrucciones y procedimientos de trabajo.

    • Controlar la exposición de los trabajadores especialmente sensibles.

    • Vestir ropa que permita el paso del sudor (enfriamiento evaporativo). En caso de que no sea posible, usarla lo menos pegada al cuerpo posible.

    • Proporcionar agua potable e incidir en la importancia de la hidratación continuada.

  • Otras medidas:

    • Fomentar el mantenimiento de la forma física entre los trabajadores, así como una alimentación adecuada.


 

 

 

 

rss_0_91rss_1_0rss_2_0rss_atom_3rss_opml